Toman la luz natural del Norte y propician mediante su fondo oscuro -con el efecto de un azogado especular- la reflexión de las imágenes de la iglesia de San Nicolás que ensanchan virtualmente el pasaje entre ambas. Su fachada, de doble cierre acristalado intraventilado,- el interior practicable- mantiene estable la temperatura interior. La fachada Norte de la Escuela musical opera de modo similar aunque en este caso el sistema atiende, además de a la estabilidad térmica, a la alta exigencia acústica de sus dependencias.
La practicabilidad de un gran portón/óculo al exterior en el frente de la Sala de Ensayos opera, llegado el caso, como boca de escena de puntuales conciertos donde convergen los diversos planos facetados que conforman el tímpano vítreo de la fachada. El programa complementario al propio Auditorio se ubica en el Semisótano, configurado parcialmente en dúplex: Sala asociada a la Escuela de Música, Sala Polivalente y Sala de conferencias, además de un hall/ágora de confluencia común. Su notable iluminación natural procede de su acceso, del lucernario situado en la base del volumen rampante y del patio del extremo Sur.
La versatilidad del conjunto es máxima por cuanto diversos sistemas operativos (tribuna telescópica, tabiquerías de madera o acristaladas móviles, etc) permiten usos compartidos con diversos formatos y por tanto, con diversos contenidos.
Al edificio le ha sido otorgada la calificación energética más eficiente: A, con un consumo de energía primaria de 102 kWh/m2 año y emisiones de CO2 de 18 kgCo2/m2 año.